El Cielo por la niña Mahbel Newson

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Después de varios días de comunicación con la madre de Mahbel Newson, finalmente me envío el testimonio escrito de su pequeña hija de tan solo 10 años de edad, a quien el Señor Jesús le mostró varios eventos proféticos, como también le indicó que esta es una ultima llamada de advertencia para todo el mundo.

Cielo e infierno niña

El cielo por la niña Mahbel

Recientemente la niña Newson recibió un mensaje urgente por parte de Dios, en donde le advirtió que debía de compartir el testimonio en todo lugar que fuese posible, debido a que ya no había más tiempo.

Es así como hoy compartimos la experiencia que tuvo la pequeña hija de la hermana Ada Newson, en el Cielo. La experiencia fue recibida el 7 de enero de 2011.

La madre de la niña relató lo siguiente:

Mi niña se sentía mal, eso fue en un día 7 de enero, luego la fuimos a acostar; porque me dijo que estaba muy cansada, bueno se acostó antes de las 8 de la noche, luego a todos nos dio sueño, hasta que también nos fuimos acostar.

Pasamos la noche durmiendo y el día, aquí no se escucharon los teléfonos ni el reloj despertador, luego ella fue a mi habitación, estaba ella con los ojos rojos, la boca y su cara estaban muy raras; me dijo que la abrazara, pero lo que nos sorprendió fue cuando ella nos dijo: ¡Despierten que ya es de tarde! Ya era muy tarde, habíamos dormido toda la noche y todo el día, eran las 6 de la tarde cuando mi niña nos despertó. Bueno ella lloraba y comencé a preguntarle que le pasaba, y me dijo:

-Mami yo no estaba aquí -le pregunté- ¿Y dónde estabas? ella me dijo:

Anoche cuando me fui acostar, vino un ángel alto con muchas luces brillantes, me daban escalofríos verlo a los ojos –yo dije ¿qué?- ella me dice: Me hacía daño verlo porque brillaba mucho y me hizo señas con el dedo que no hablara, luego me cargó como una bebé y me saco por el techo de la casa y me llevó al Cielo.

Cuando llegamos el Señor me recibió y cuando lo vi caí a sus pies y lo adoré, luego dos ángeles me vistieron con una túnica larga blanca, mi pelo se volvió negro y largo; y me pusieron una corona de oro y unas sandalias, luego el Señor me dijo: ¿Sabes porque tu estas aquí? Ella respondió: No Señor; -y le dijo- Te mande a buscar para que lleves este testimonio a todo el mundo porque yo voy muy pronto, y todo lo que tu veas y escuches tienes que decirlo.

Ella vio cosas hermosas en el Cielo, pero cosas horribles en el infierno cosa que ella todavía llora, al igual que ella dice que el Señor lloraba mucho en el infierno, lo que ella describe del infierno es algo que hasta yo lloro cuando ella lo cuenta -y eso que no lo vi- pero de la forma que lo describe es horrible; pero también de la forma que ella describe al Señor y el Cielo es algo que me ayuda acercarme más a Dios.

El Señor le dijo a ella el sábado pasado que no esperáramos más tiempo, que tenía que dar su testimonio y por eso es que me siento obligada a decirlo porque millones de gente se están perdiendo a cada segundo.

Aquí el relato de la niña Mahbel Newson

Cuando estaba yo en el Cielo, me solté de la mano del Señor, y corrí y el Señor me dijo:

-Ven a ver lo que tengo preparado para ustedes; Y vi unos edificios bien altos, en oro, pero como transparentes; cada edificio con jardines y con flores hermosas de muchos colores, ellas alababan al Señor y cantaban suavemente, Aleluyaaaa, Aleluyaaaa, Aleluyaaaa, pero en coro, una parte canta aleluya, y la otra decían ¡Amen! Y la grama en donde estaban las flores, oran, dándole gracias al Señor. También las flores se mueven como bailando -según van cantando-, la grama se retorcía de una forma hermosa.

Los edificios están en una fila que no tiene final, y están decorados con muchas piedras brillantes y hermosas. En medio de ellos hay una calle de oro brillante, pero en los edificios no vive nadie, no había gente. El Señor me dijo: ‘Hijita mía, el día que yo vaya a buscar a mi pueblo, ahí es que van a vivir todos los salvos, todo está listo aquí, pero estoy dando el último chance para que nadie se pierda y vengan a vivir todos aquí’.

También en cada edificio había un nombre escrito; y todo está en secciones, luego Él me llevó a otro lugar en donde habían muchos bebés con túnicas largas y blancas, el Señor me dijo que esos son los bebés que las mujeres no quieren aquí en la tierra, en esa sección hay ángeles especiales para cuidar esos bebés; también hay una escuela en donde los ángeles les dan clases a los niños más grandes de la Palabra de Dios, y les enseñan como adorar a Dios. El Señor me dijo que esos son ángeles profesores, en cada una de sus manos, cada uno de ellos tenía un libro de oro, que decía: «Santa Palabra de Dios», parecía una Biblia, y los niños también tenían un cuaderno en sus manos de oro y una pluma de oro.

También había una sección de ángeles que tocaban instrumentos musicales -los instrumentos son bien grandes-, y habían otros que cantaban en coro, cantaban ‘¡Santo, Santo, Santo es el Señor!’ Y yo le dije al Señor, Señor esa canción la cantan en la Tierra también, y Él me contestó: «Si hijita mía, cuando ustedes cantan una canción de adoración es porque ya aquí se ha cantado primero».

También me llevó a un río que parecía una playa, porque era muy grande, yo no le vi el final, era maravillosa su arena, era de diamantes, salía un brillo precioso y su agua muy cristalina; y las piedras que tenía adentro eran de oro, y sus caracoles con muchos pececitos de muchos colores; en todo alrededor de la orilla habían ángeles como cuidando el río, y el Señor me dijo: «Ve y toma del agua, y todo el que tenga sed venga y tome de esta agua».

Luego el Señor me llevó a una sección que estaba llena de personas, estaban todos vestidos de blanco, estaban como orando o adorando a Dios, solo los vi por fuera porque no podía acercarme a ellos, el Señor me dijo que solo podía ver de lejos.

Después fuimos a otra sección en donde había adoración y cantaban –yo no entendía porque hablaban en otro idioma-, vi personas en todos los alrededores en adoración, con coronas de oro en sus cabezas; Y salía una luz más fuerte que la que salía del Señor Jesús, vi que había un hombre sentado en una silla de oro, una silla muy grande y solo pude ver sus manos y sus pies; su luz era muy fuerte, tan brillante, vi una parte de su pelo, era largo y blanco, más abajo del hombro muy brilloso, el hombre era más alto que los ángeles, aun sentado era más alto, y ahí le estaban adorando, quería entrar pero Jesús me dijo que solo podía ver de lejos, porque yo no podía entrar ahí, y el que estaba sentado ahí, ese es nuestro Padre.

En otra sección, el Señor me llevó a un lugar en donde habían muchos ángeles escribiendo en un libro, era un libro muy pero muy grande de oro, más grande que una casa grandotota, y la mesa en donde estaba el libro era muy grande también, había una sección solo para eso, en el libro decía ‘El Libro De La Vida’, el Señor me dijo que ahí se va escribiendo todo lo que nosotros hacemos, los que son salvos; Y que los ángeles son los que escriben todo, pero me dijo que cuando alguien se arrepiente Él mismo es quien escribe su nombre en El Libro De La Vida con tinta de oro.

También había otra sección con una mesa bien grande, y un libro bien grande, el Señor me dijo que ahí están los nombres de los perdidos, habían muchos ángeles escribiendo, pero ese libro no era de oro, estaba por fuera en color blanco, pero por dentro estaba negro.
El Señor me llevó a otra sección en donde habían muchas sillas de oro, cada una con un nombre, y en sus asientos una corona de oro con muchas piedras preciosas, el Señor dijo que todo eso es nuestro, luego me llevó a otra sección en donde habían muchos árboles con frutas y unos jardines hermosos. También me llevoo en donde se reunían muchos ángeles y muchísimos niños; Y hable yo con uno de los niños y le pregunté, cómo era que él hablaba mi idioma, porque todos los demás niños hablaban en otros idiomas, pero conmigo hablaba en mi propio idioma y le pregunté:

-¿Cómo es que tú hablas mi idioma? –él respondió-.

-Mis profesores los ángeles nos enseñan a hablar todos los idiomas.

-Yo le pregunté: ¿Quién es tu padre? Y me señaló al Señor.

Después jugamos todos con el Señor Jesús, y todos los niños jugábamos a las escondidas, Jesús nos escondía detrás de los edificios, y detrás de las flores; y los ángeles salían a buscarnos y el Señor y todos nos reíamos; luego jugamos al topadito y cuando tocábamos a los ángeles ellos volaban y nosotros nos reíamos, era algo hermoso. En el Cielo el Señor reía mucho, no era como en el infierno, que Él lloraba.

En el Cielo todos eran jóvenes y hermosos.

Vi también una fila de ángeles, el Señor me dijo que esos son ángeles mensajeros que traen los mensajes a su pueblo, había uno adelante y el Señor me dijo: «Mira ese es el ángel Gabriel». Gabriel tenía el pelo por la oreja, él es rubio, alto y hermoso, aunque todos los ángeles se parecen mucho. El ángel que me saco de mi habitación también es hermoso, y muy brillante. También vi a Jonás, él me dijo: «Bienvenida al Reino de los cielos».

Luego el Señor me hizo muchas preguntas, y yo las contestaba, pero yo no le preguntaba porque en la presencia de Él, no hay mucho que preguntarle, pero Él me preguntó: « ¿Te gusta esto de aquí?» -Le dije- Si Señor, entonces él me dijo: «Todo esto es de ustedes, tienes que decir todo lo que has visto y has oído; y decirle a la gente que se santifique porque yo voy muy pronto».

Luego me llevó a otra sección, ahí habían muchos, muchos ángeles y el Señor me dijo que ellos están esperando una señal para tocar la última trompeta, y en una pantalla me mostró que cuando se toque la última trompeta, Yo vi como el cielo se abrió y el Señor vino y se quedó en el aire, y los ángeles vinieron a buscar a su gente, luego vi cómo la gente corría gritando, luego vi cuando comenzó a llover fuego del cielo; y la tierra se abría y se tragaba a la gente, los carros chocaban; y la gente gritaba y corrían a los montes, y le pedían ayuda a Dios, pero Él ya había venido.

El Señor me dijo que para los que se quedaron ya no había más oportunidad, porque ellos no se prepararon ni se santificaron, que no eran cristianos de verdad.
Seguí viendo como la gente corría y se quemaban, también vi mucha gente de mi familia, y lloraba mucho yo; y le pedí al Señor ¡Por Favor no destruyas al mundo dale una oportunidad a mi familia! Y él me dijo: «Te prometo que yo los voy a llamar y que ellos van a escuchar mi voz, aunque no todos».

Luego me dijo: «Ahora hijita mía tienes que volver a la Tierra y dar este testimonio a todo el mundo, y diles que es el último chance que yo les estoy dando, porque voy muy pronto y cuando se toque la trompeta viene el fin». Y lloraba yo mucho por lo que Él me había mostrado sobre el fin de este mundo; y le rogué al Señor que no me mandara para acá, porque me quería quedar con Él. Era tan hermoso todo, pero Él me dijo: «No puedes quedarte, tienes que ir a dar este testimonio, pero no te pongas triste, porque muy pronto yo iré por mi pueblo y ya te puedes quedar para siempre aquí».

Mahbel Newson

Audio para personas con problemas de lectura o visuales.

Categoria: Testimonios

Comentarios (3)

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  1. Lewis Santos dice:

    Que hermoso! pero también advertencia, el cielo es el lugar donde deberíamos ir todos por obedecer al Creador y Señor de los Cielos, pero el infierno es para aquellos que rehúsan obedecer, gracias a Jesús por su sacrificio en la cruz, no ha sido ni será en vano.

    Alabado seas Hijo del Altísimo.

  2. gerardo rojas dice:

    la Biblia dice no sobrepasar lo que esta escrito y lo que no esta escrito en la Bilbia yo no lo creo porque toda la escritura fue inspirada por Dios.y yo no le creo a hombres sino a Dios porque la Biblia dice que es mejor obedecer a Dios antes que alos hombresy la Biblia es la fiel verdadera bendita y santa palabra de Dios y tambien dice que asi venga uno entre vosotros a traer un Evangelio diferente a este o un angel del cielo sea anatema y no le creais y no lo digo para jactarme Diod me libre de ello sini que hay que decir la verdad escudriñar las escrituras si cres que en ellas tendras poder y vida eterna.. Dios lo Bendiga

  3. Esther de Viquez dice:

    Gloria a Dios, que lindo que Dios use a los niños para que la humanidad se de cuenta que si es real el cielo y el infierno, pero que pronto nos vamos de esta tierra, que el Señor te use pequeña para advertirle al mundo lo que el tiene preparado para los que lo aceptan y los que lo rechazan ahora sufriran las consecuencias, Cristo Jesus Te ama aceptalo como tu señor y salvador de tu alma y seras salvo. adelante siervita del Señor. Aleluya, santo, santo, santo es el señor.

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