¡Contendiendo ardientemente por la fe! (Audio)

LUG | 10.24.11. | 1 Comentario

Tuve la necesidad de escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe, que ha sido una vez dada a los Santos. ¿En que consiste la lucha? Es una lucha entre la mentira inspirada por Satanás; y sus demonios sin la verdad de Dios, obviamente revelada en su Palabra.

Estos enemigos, son falsos maestros que se hacen pasar por “cristianos y representantes de Dios”.

El tema principal de esta Epístola; es el llamado ha luchar por la fe cristiana.

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Los apóstatas se meten encubiertamente; Y si somos una iglesia infantil y sin discernimiento, vamos a ser afectados por esa falsa doctrina. Nuestro llamado a contender, es justamente comparar lo que escuchamos con la Palabra de Dios, y si no se alinean, desenmascararlos y decir, «eso es falso tu eres un falso profeta». No hay que tener miedo de eso, no es lo más lindo.

“No es que Jesús, habla del amor; y que Jesús ama”, ¿Se acuerdan lo que Jesús dijo? Generación de víboras, hablando de los fariseos, sepulcros blanqueados… aquellos que son peores porque son tan hipócritas, que llevan a otros al camino de perdición. Son hijos del diablo.

Tenemos que desenmascarar a estas personas. Lo primero que aprendemos acerca de estos apóstoles, es que se infiltran en las filas de los hijos de Dios; y por supuesto tenemos que luchar en contra de ellos defendiendo la fe.

Por eso hermanos, es también una posición difícil de predicar la verdad y luchar, contender ardientemente por la fe, cuando en general el ambiente evangélico hoy, es uno de tolerancia; “y abrazar y amar a todo el mundo”. Ese no es un mensaje del Nuevo Testamento, el versículo 18 nos dice: Que irán tras sus propias pasiones impías. Nos dice Juan en su Primera Epístola Capitulo 4 Versículo 1: Amados no creáis a todo espíritu, si no probad los espíritus si son de Dios.

No todo el que dice “Yo soy de Dios”, “Yo soy cristiano”, “Yo Represento a Dios, represento a Cristo”, está diciendo la verdad. Entonces ¿Somos llamados a qué? A contender por la fe, y ahí nos paramos, ahí nos paramos. ¿Cómo contendemos con la fe? Bueno, ¿Cómo nos protegemos en contra de estos apóstatas?

En primer lugar debemos conocer la Escritura, ser fiel a ella, conocer la fe, conocer el cuerpo doctrinal.

Segundo lugar debemos apoyar a siervos y maestros que fielmente proclaman la verdad de Dios, y como dice Hebreos imitar su fe.

En tercer lugar, ser testimonio de la verdad de Dios en nuestra vida, vivirla y proclamarla.

Nosotros nos encontramos en una lucha continua, contra los enemigos de la verdad de Dios, por un lado edificamos con la verdad de Dios y en la verdad de Dios, pero por otro lado, contendemos con la espada. Defendemos la fe, ¿Cuál fe? La fe de la verdad de Dios revelada en su Palabra; y en su Evangelio.

Tenemos que tener discernimiento, eso es clave; y tristemente vivimos en un día en donde ¡No hay discernimiento! Los apóstatas son impíos de corazón, perversos de conducta; Y falsos en cuanto al evangelio; Y recuerden que estos se encontraban en la iglesia, ¿Y Saben que? ¡Se encuentran en la iglesia hoy!

Pululan (abundan) andan por ahí, y son muchos. En Tito 1:16 Pablo describe este tipo de individuos con estas palabras: Profesan conocer a Dios, ¿Qué interesante no? Claro si se van a meter en la iglesia, tienen que profesar a Dios… pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, dice Pablo, reprobados en cuanto a toda buena obra.

Estos hombres se hacen pasar por siervos de Dios, por esa razón que estos impíos aunque aparenten espiritualidad, son corruptos por dentro, y obviamente lo demuestran por fuera también. Está exhortando a los hermanos en Cristo, a los verdaderos creyentes, contiendan por la fe, y opónganse a estos apóstatas, sabiendo que ellos ya han sido ordenados para condenación.

Henry Tolopilo

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Categoria: Apostasía

Comentarios (1)

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  1. karina comentó:

    Hola soy karina, que bueno saber que queda verdaderos EVANGÉLICOS. Yo viví una experiencia en una iglesia que fui desde que era muy chica hasta hace un año atrás, cuando me di realmente cuenta que todo lo que se decía de mi pastor era CIERTO, creo que fue unos de los peores días de mi vida.Me sentí engañada, traicionada, sentía que viví tantos años de mentira y lo peor de todo que yo defendía con carne y uña mi iglesia y a mi pastor, que hoy en día no se merece ser llamado así.

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